Cualquiera que visite La Habana se da cuenta rápidamente de que esta ciudad tiene su propio ritmo. Los viejos coches americanos caracterizan el paisaje de las calles, la música suena en las ventanas abiertas y puedes entablar conversación con la gente en casi todas las esquinas. La Habana no parece una gran ciudad clásica. Se siente animada, a veces caótica, pero siempre acogedora.
Sentarse en un bar, pedir una copa y observar lo que ocurre a tu alrededor es simplemente parte de una velada en La Habana. Los bares de la ciudad son algo más que lugares para beber. Cuentan la historia, muestran la cultura y ofrecen una buena visión del modo de vida cubano.
Aquí presentamos cuatro compases que reflejan exactamente eso.
La Bodeguita del Medio
La Bodeguita del Medio es uno de los bares más famosos de Cuba. Cualquiera que visite La Habana por primera vez acabará aquí tarde o temprano. El bar suele estar abarrotado y las paredes están cubiertas de firmas.
La Bodeguita es especialmente famosa por su mojito. La menta fresca, el ron cubano y la caña de azúcar garantizan un sabor equilibrado. A menudo suena música en directo mientras los clientes y los lugareños se sientan juntos en las pequeñas mesas. Aunque muchos visitantes vienen del extranjero, el local ha conservado su típico carácter cubano.
El Floridita
A pocas calles está El Floridita, en el corazón del casco antiguo. Este bar es especialmente famoso por Ernest Hemingway, que lo frecuentaba con asiduidad. Pero también merece la pena visitarlo.
El daiquiri es la especialidad de la casa y muchos lo consideran uno de los mejores del mundo. El ambiente es un poco más elegante, los camareros trabajan rutinariamente y con mucha experiencia. Cualquiera que se siente en la barra y observe se da cuenta rápidamente de que aquí cada movimiento es perfecto. Un buen lugar para tomar una copa tranquilamente antes de continuar por La Habana.
Fábrica de Arte Cubano
La Fábrica de Arte Cubano es muy diferente de los bares clásicos de la ciudad. Es un lugar de encuentro, galería de arte, sala de conciertos y bar, todo en uno. Muchos la llaman simplemente FAC.
Aquí se mezclan jóvenes artistas, lugareños y visitantes de todo el mundo. Puedes pasear por las exposiciones, escuchar música en directo o simplemente disfrutar de la velada con una copa en la mano. Dependiendo de la sala, la música cambia entre jazz, sonidos electrónicos y estilos alternativos. Cada noche es diferente, y eso es lo que hace que este lugar sea tan especial.
Bar Sloppy Joe’s
Sloppy Joe’s es uno de los bares históricos de La Habana. Fue reabierto tras un largo periodo de cierre y ha conservado su estilo de los años 30.
El bar tiene uno de los mostradores más largos del país y te invita a tomar asiento y relajarte tranquilamente. Se sirven cócteles clásicos, whisky y, por supuesto, ron cubano. El ambiente es relajado e ideal para conversar sin música alta de fondo.
Una noche en La Habana
Estos bares muestran muy bien lo diversa que es La Habana. Cada uno tiene su propio carácter e historia. Lo que tienen en común es la franqueza de la gente y el ambiente especial de la ciudad.
En La Habana, no se trata de tomar algo rápido. La gente se toma su tiempo, escucha, ríe y simplemente deja que pase la noche. Si te involucras, pronto te das cuenta de que las noches son diferentes aquí que en cualquier otro lugar.
Siéntate, pide una copa y observa cómo pasa la vida a tu alrededor. Así es exactamente como se siente una noche en La Habana.


